Los ahorristas del banco tendrán cubiertos hasta 75 salarios mínimos y recuperarán su dinero en un plazo máximo de 15 días, con prioridad para los pequeños depositantes. La banca matriz inició el procedimiento de resolución de la entidad tras constatar que su índice de solvencia cayó por debajo del 50% del mínimo exigido.
Pasadas las 3 de la madrugada de este martes, el Banco Central del Paraguay (BCP) informó que su Directorio resolvió por unanimidad, en sesión del lunes 2 de noviembre, iniciar el procedimiento de resolución de ueno bank. La medida se adoptó luego de constatar una insuficiencia en el índice de solvencia de la entidad, por debajo del 50% del mínimo requerido, como consecuencia de ajustes realizados a sus estados financieros durante el proceso de regularización. El procedimiento se rige por la Ley 2.334/03, de garantía de depósitos y resolución de entidades financieras.
El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 75 salarios mínimos mensuales, equivalentes hoy a G. 228.300.000, por depositante y por entidad, no por cuenta. El presidente del BCP, Carlos Carvallo, abrió la conferencia de prensa de la mañana con un llamado a la calma y afirmó que «la prioridad siempre van a ser los pequeños ahorristas». La ley fija un plazo de 15 días corridos para honrar la garantía, que vence el martes 17 de noviembre y puede extenderse otros 15 días por resolución fundada del Directorio. «Estamos trabajando para acortar ese plazo lo máximo posible», aseguró Carvallo.
Los saldos que superen el monto garantizado se atenderán mediante un mecanismo de compensación de activos y pasivos, definido a partir de un balance de exclusión. En ese esquema, el Instituto de Previsión Social (IPS) tendrá prioridad entre los grandes depositantes. Marco Aurelio González, miembro del Directorio del BCP, explicó que los activos y pasivos de ueno serán transferidos «a otras entidades a través de un proceso competitivo» y que «cada depositante va a poder seguir operando en la entidad de su preferencia». La banca matriz coordinará con los gremios bancarios y de financieras la apertura de cuentas en otras entidades para jubilados, pensionados y microempresas. Sobre los bonos internacionales, la directora Liana Caballero Krause señaló que «tienen una preforma internacional y se regirán por esas condiciones», por lo que quedan fuera del mecanismo.
Mientras dure el proceso, los activos y pasivos del banco permanecen congelados y no están habilitadas las operaciones con tarjetas ni cuentas. Las sucursales fueron cerradas al público y unos 120 funcionarios del BCP fueron desplegados en ellas para conciliar activos y pasivos, a la par de los interventores que designará la Superintendencia de Bancos, a cargo de Holger Insfrán. Desde temprano, clientes reclamaron en las calles y en redes sociales que no podían extraer dinero de los cajeros automáticos y que sus saldos no aparecían en la aplicación.
Carvallo detalló que la Superintendencia detectó en junio indicios de créditos a empresas vinculadas al grupo que controla el banco, y mencionó además el deterioro de los indicadores de liquidez, debilidades en las carpetas de créditos y la activación de servicios informáticos sin una justificación plenamente respaldada. Consultado sobre por qué la banca matriz no se pronunció antes, sostuvo que no hubo «falta de voluntad de informar», sino que «los funcionarios del BCP están obligados a mantener estricta reserva sobre información relacionada a operaciones de entidades financieras».
El titular del BCP calificó lo ocurrido como «un hecho puntual y aislado» y aseguró que el sistema financiero paraguayo «se mantiene sólido y saludable». En su comunicado, la institución adelantó que se investigarán las responsabilidades del caso y que se aplicarán sanciones cuando corresponda.



