El vicepresidente Antonio Barrios anunció que trabajará con el Ministerio de Economía y el Senado para podar el Presupuesto 2027 y destinar esos recursos a medicamentos e insumos hospitalarios. «Ya se ha viajado mucho, ya se ha hecho mucho por el exterior», advirtió, y planteó que tanto el gabinete como los legisladores reduzcan sus viajes.
El vicepresidente de la República, Antonio Barrios, se propuso como primera tarea identificar los gastos superfluos del proyecto de Presupuesto General de la Nación 2027 para reorientar esos fondos hacia la salud pública. Lo hará en su rol constitucional de nexo entre el Poder Ejecutivo y el Congreso. «El presupuesto finalmente se termina de elaborar en el Senado. Y yo creo que ahí, cuando se pase al Senado, mi participación va a ser directa. Me voy a ir a sentar con los senadores y vamos a conversar sobre eso», afirmó este sábado en una entrevista radial.
En una primera etapa, Barrios trabajará con el ministro de Economía y Finanzas «para empezar a ver qué podemos recortar, para que eso pueda ser destinado a salud, y ver la provisión de medicamentos, insumo en los hospitales, que es lo más urgente». Entre las partidas que se pueden eliminar, mencionó los viajes oficiales. «Por ejemplo los viajes, que es una de las cosas de las cuales podemos prescindir. Ya se ha viajado mucho, ya se ha hecho mucho por el exterior. Hoy creo que todos, tanto los miembros del gabinete como también los parlamentarios, deberíamos empezar a pensar en no viajar demasiado, ahorrar esa plata, pasar esa plata para gastos de salud», sostuvo.
El vicepresidente recordó que, como senador, había impulsado un proyecto de ley para eliminar gastos superfluos y reorientarlos a la salud, que finalmente fue rechazado. «Yo ya hablé con el presidente de la Comisión de Hacienda del Senado muchísimo en estos últimos tiempos y ya habíamos acordado que eso se iba a realizar. Entonces toda esa grasa, todo ese presupuesto del cual podemos prescindir, vamos a destinar a aumentar el presupuesto de salud», señaló.
Barrios subrayó además la urgencia de precisar la deuda del Ministerio de Salud Pública con los proveedores de insumos y medicamentos, que se estima entre USD 1.200 y 1.300 millones. «No la tenemos todavía claro de cuánto se le debe a la industria farmacéutica, a los proveedores de servicios. Eso también en el transcurso de la semana lo vamos a afinar para ya empezar a tener datos concretos para saber en qué piso estamos y cómo podemos trabajar en ese sentido», precisó.
Consultado sobre el programa de alimentación escolar Hambre Cero, el vicepresidente aseguró que «se puede continuar sin ningún tipo de problema». «Yo creo que el proyecto Hambre Cero es un proyecto extraordinario. Hay que ver el nivel presupuestario que se va a contar y seguir adelante. No se le puede sacar la comida a los niños. Yo creo que fue un gran avance el proyecto Hambre Cero», dijo, aunque aclaró que dentro del programa es posible reducir costos y «exigir a los proveedores al máximo para que los costos sean los justos».


