Más de 20 hombres armados y encapuchados atacaron simultáneamente sucursales de 3 bancos, además de una casa de cambios en Santa Rita, Alto Paraná. Utilizaron explosivos, se enfrentaron con agentes policiales y durante la huida incendiaron vehículos y arrojaron clavos miguelitos para impedir la persecución.
Un violento asalto tipo comando se registró durante la madrugada de este martes en la ciudad de Santa Rita, departamento de Alto Paraná, donde un grupo de más de 20 hombres armados y encapuchados atacó de manera simultánea varias entidades financieras ubicadas sobre la ruta PY06.
Los objetivos fueron sucursales de los bancos Familiar, GNB y Ueno Bank, además del local de Santa Rita Cambios, en una operación coordinada que incluyó el uso de explosivos, disparos y maniobras para dificultar la respuesta policial.
De acuerdo con los primeros reportes, los integrantes de la gavilla llegaron a bordo de varios vehículos y desplegaron el ataque en distintos puntos de forma simultánea. La violencia del hecho generó daños materiales importantes, principalmente en dos de las entidades bancarias.
En comunicación con radio Monumental, el director de Policía de Alto Paraná, comisario José Vega, informó que los locales de Familiar y GNB fueron los que presentaron mayores daños en sus estructuras edilicias y que aún se aguardaba el relevamiento final por parte de los responsables de las firmas afectadas.
En el caso de Ueno Bank, indicó que los atacantes no lograron ingresar al objetivo principal, aunque redujeron al personal de seguridad y le despojaron de su arma. En la casa de cambios, según explicó, colocaron explosivos en el acceso a la bóveda, aunque tampoco habrían logrado completar el objetivo inicial.
Durante el operativo criminal también se produjo un enfrentamiento con agentes policiales que patrullaban la zona. Según el reporte, cuatro uniformados fueron abordados por el grupo armado y uno de ellos fue tomado como rehén y despojado de su arma reglamentaria.
Las autoridades sostienen que la reacción policial habría obligado al grupo a abandonar el lugar y emprender la huida.
En el trayecto de escape, los delincuentes arrojaron clavos miguelitos sobre distintos accesos y además incendiaron vehículos en puntos estratégicos de ingreso y salida de la ciudad para dificultar cualquier intento de persecución.
La Policía Nacional desplegó un amplio operativo en la zona y agentes del Departamento de Investigación de Hechos Punibles y Criminalística continúan con las tareas para identificar y capturar a los responsables del ataque.
El caso quedó a cargo del Ministerio Público, mientras avanzan las verificaciones para determinar el alcance total del hecho y reconstruir la secuencia completa del operativo ejecutado por el grupo comando.



