Un total de 255 industrias se beneficiaron durante el primer semestre con el Régimen de Materia Prima, que facilitó importaciones de insumos por USD 237 millones para procesos productivos con valor agregado. Los sectores metalúrgico y químico-farmacéutico concentraron el 66% de las compras, mientras que China e India se consolidaron como los principales proveedores de la industria nacional, con el 74% del origen de las materias primas.
La industria paraguaya cerró la primera mitad del año con su cadena de abastecimiento en pleno movimiento.Entre enero y junio, 255 industrias accedieron al Régimen de Materia Prima e importaron insumos por USD 237 millones, según el informe del Viceministerio de Industria, con los rendimientos de los sectores metalúrgico y químico-farmacéutico como principales motores: entre ambos concentraron el 66% del total importado.
En el periodo se autorizaron 3.414 solicitudes de importación, que alcanzaron a empresas de rubros tan diversos como la fabricación de productos de madera, papel e impresión, alimentos y bebidas, y textiles y prendas de vestir, entre otras actividades manufactureras.
Solo en junio, el régimen habilitó compras por USD 41 millones, correspondientes a 553 solicitudes de 148 empresas.
El mapa de proveedores muestra una marcada concentración asiática: China e India aportaron el 74% del origen de las materias primas, consolidándose como los grandes abastecedores de la industria nacional, complementados por compras desde Estados Unidos, Japón, Alemania, Turquía y otros mercados.
En cuanto al perfil de las beneficiarias, el 80% pertenece a los sectores metalúrgico, químico-farmacéutico, cauchos y plásticos, alimentos y bebidas, y textil, un abanico que refleja el peso de la manufactura en el esquema. La geografía industrial, en tanto, sigue concentrada: Central y Alto Paraná reúnen el 87% de los establecimientos fabriles del país.
A través de este régimen, el Gobierno apunta a fortalecer la competitividad de la industria nacional, facilitando el acceso a insumos importados para procesos que agregan valor en el país, con el doble objetivo de impulsar el desarrollo manufacturero y atraer nuevas inversiones al sector.



