El presidente del Congreso Nacional, senador Basilio Núñez, difundió un comunicado en defensa de la memoria histórica paraguaya tras las declaraciones del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que atribuyeron a Paraguay el inicio de la Guerra de la Triple Alianza. El pronunciamiento sostiene que preservar esa memoria es parte esencial de la soberanía nacional.
El presidente del Congreso Nacional, senador Basilio Núñez, emitió un comunicado institucional en respuesta a las recientes declaraciones del presidente de la República Federativa del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sobre la Guerra de la Triple Alianza, que generaron una fuerte reacción en Paraguay.
En el documento, difundido desde el Poder Legislativo, Núñez sostiene que el episodio no representa un enojo circunstancial ni una diferencia política del presente, sino que toca una memoria que atraviesa generaciones y forma parte esencial de la identidad de la Nación. Señala que los paraguayos conocen profundamente lo que significó aquella guerra y el enorme costo humano, político y social que representó, por lo que espera que, cuando el conflicto sea evocado por la máxima autoridad de un Estado hermano, se lo haga con el respeto y la sensibilidad que merece una tragedia que marcó para siempre la historia del país.
El titular del Legislativo plantea que defender la soberanía nacional no significa únicamente proteger el territorio y las instituciones, sino también custodiar la memoria de quienes hicieron posible la continuidad de la República en uno de los momentos más difíciles de su historia. En esa línea, reafirma el compromiso de ese poder del Estado con la defensa de la memoria histórica, a la que define como patrimonio de todos los paraguayos.
El comunicado aclara que la posición no está dirigida contra ningún pueblo hermano ni pretende reabrir heridas del pasado, y remarca que las relaciones entre Paraguay y Brasil deben seguir fortaleciéndose sobre la base del respeto mutuo, el diálogo franco y el reconocimiento responsable de la historia compartida. «Defenderlas con serenidad, firmeza y sentido de Estado es un deber irrenunciable con el Paraguay», concluye el texto firmado por Núñez.
El pronunciamiento se originó en las expresiones que Lula formuló días atrás durante una visita a una fábrica de la industria de defensa en San Pablo, donde defendió el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas brasileñas como mecanismo de disuasión. En ese contexto, el mandatario brasileño afirmó que Paraguay «decidió invadir Brasil» y que, al mismo tiempo, invadió a Uruguay y Argentina, en alusión al conflicto que se desarrolló entre 1864 y 1870.
Las declaraciones desataron una ola de repudios en el arco político paraguayo. El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, le reprochó a Lula estar hablando «con demasiada ligereza» de lo que calificó como la mayor tragedia de la historia nacional, y recordó que la guerra tuvo su origen en la intervención militar del Brasil en Uruguay. Desde la oposición, el senador e historiador Eduardo Nakayama señaló que el mandatario brasileño omitió mencionar que, antes de la campaña militar paraguaya, el ejército imperial ya había invadido territorio uruguayo. Historiadores paraguayos también salieron a cuestionar la versión de Lula, al considerar que presenta «medias verdades» y omite los antecedentes del conflicto.



