La Unión Industrial del Paraguay y la Cámara Paraguaya de Supermercados emitieron comunicados llamando a trasladar la caída del dólar a los precios finales, especialmente de productos importados. Santiago Peña advirtió que el Estado observará de cerca la evolución de los costos al consumidor.
La reciente baja del tipo de cambio del dólar, que pasó de rozar los G. 8.000 a situarse en torno a los G. 7.400, generó reacciones en el sector empresarial. La Unión Industrial del Paraguay (UIP) y la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu) emitieron comunicados en los que instan a “la reflexión” y a la “sensatez y responsabilidad” para ajustar los precios de productos importados.
La UIP señaló que esta disminución “invita a analizar el traslado de la mejora cambiaria al consumidor final”. En la misma línea, la Capasu destacó que la baja del dólar ya se viene observando desde hace 45 días, por lo que considera razonable que los precios “reflejen esa variación en sentido inverso”.
El martes, el presidente de la República, Santiago Peña, se refirió al tema y afirmó que el Estado seguirá con atención los precios finales al consumidor, especialmente los de la canasta básica. “Cuando el tipo de cambio sube, los precios se ajustan rápidamente hacia arriba, pero todavía no estamos viendo que hayan bajado”, expresó.
Peña indicó que el Gobierno dispone de herramientas legales como la Secretaría de Defensa del Consumidor (Sedeco) y la Comisión Nacional de la Competencia (Conacom) para actuar en caso necesario y garantizar reglas justas en el mercado.
En relación al precio de la carne, el presidente de la Capasu, Gustavo Lezcano, afirmó que mientras frutas, verduras y panificados muestran precios estables, los productos cárnicos siguen elevados. “El 18% de nuestras ventas son productos cárnicos. Para el paraguayo, es muy sensible el precio de la carne, y eso extiende la percepción de que todo está caro”, explicó en declaraciones a Radio Nacional del Paraguay.
Desde Capasu indicaron que los supermercados son “tomadores de precios” y que sus márgenes están definidos. Por eso, pidieron a los proveedores revisar sus costos: “Si bajan los costos, bajan entonces los precios”, concluyó Lezcano.



