El Supremo Tribunal Federal de Brasil inició el juicio contra Jair Bolsonaro y exministros acusados de conspirar para impedir la asunción de Lula da Silva. La Fiscalía los señala como parte del “núcleo” de una trama golpista.
El magistrado de la Corte Suprema de Brasil, Alexandre de Moraes, abrió este martes la fase final del juicio contra Jair Bolsonaro, acusado de liderar un plan para impedir la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva tras su victoria electoral en 2022.
En la audiencia, De Moraes afirmó que los acusados intentaron instalar “una verdadera dictadura” y lamentó que la historia republicana registre un nuevo intento de golpe contra la democracia brasileña.
Bolsonaro, de 70 años y actualmente en prisión domiciliaria, no asistió a la sesión alegando problemas de salud. El único procesado presente fue el general retirado Paulo Sergio Nogueira, exministro de Defensa durante su gobierno, mientras que los demás son representados por sus abogados.
La Fiscalía sostiene que Bolsonaro alentó protestas violentas y bloqueos de carreteras tras las elecciones, además de promover campamentos frente a cuarteles militares donde se pedía abiertamente un golpe. Este movimiento culminó en el asalto a las sedes de la Presidencia, el Parlamento y la Corte Suprema el 8 de enero de 2023, una semana después de la asunción de Lula.
Los ocho acusados en esta etapa son señalados como parte del “núcleo” de la conspiración. La Fiscalía pedirá penas de hasta 40 años de cárcel por delitos de intento de golpe, asociación ilícita y ataques contra instituciones democráticas.
El juicio se desarrolla en la Primera Sala del Supremo, con audiencias previstas para los días 2, 3, 9, 10 y 12 de septiembre. Tras el informe de De Moraes, el fiscal general Paulo Gonet expondrá los cargos, seguido por las defensas. La sentencia se conocerá la próxima semana.



