El presidente del Brasil, Lula da Silva, envió al Congreso un proyecto de ley para reducir la carga horaria semanal sin disminuir los salarios, en medio de un debate que genera apoyo sindical y preocupación empresarial por el aumento de costos.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, presentó este martes un proyecto de ley que busca reducir la jornada laboral, apuntando a un esquema cercano a las 40 horas semanales sin disminución salarial.
La iniciativa, enviada con trámite de urgencia al Congreso, forma parte de una de las principales banderas del Gobierno en un año electoral, en el que Lula buscará un nuevo mandato.
El mandatario sostuvo que la propuesta apunta a mejorar la calidad de vida de los trabajadores y construir “un país más justo”, en línea con una demanda histórica de los sindicatos.
Uno de los ejes centrales del proyecto es garantizar que la reducción de la carga horaria no implique una caída en los ingresos. En ese sentido, Lula argumentó que los avances tecnológicos y el aumento de la productividad deben traducirse en más tiempo de descanso.
Actualmente, el Congreso brasileño ya analiza una enmienda constitucional sobre el mismo tema, lo que abre un doble frente legislativo. Sin embargo, el carácter urgente del proyecto del Ejecutivo obliga a su tratamiento en un plazo máximo de 45 días.
Desde el sector empresarial surgieron reparos. La Confederación Nacional de la Industria advirtió que una eventual reducción a 40 horas semanales podría elevar los costos laborales formales en hasta un 7 % anual.



