Un nuevo golpe delictivo sacudió el microcentro esteño este miércoles. Delincuentes armados interceptaron un camión de la empresa Rysa Encomiendas mientras trasladaba alrededor de 30 cajas de productos electrónicos retirados de Nissei. Las víctimas fueron reducidas con violencia y el vehículo fue abandonado vacío en la zona de Monday.
Según el relato de los afectados –el chofer Javier Delvalle y un estibador–, el hecho ocurrió cerca del mediodía en la intersección de Pa’i Pérez con avenida Pioneros del Este (casi Bernardino Caballero). Un automóvil Toyota Premio gris se interpuso frente al camión Mitsubishi Canter HD (chapa HCK-458, color blanco). Del vehículo descendió un hombre que ocultaba un arma de fuego dentro de una caja de calzado. El asaltante subió al camión, encañonó a los ocupantes y obligó al conductor a desviarse hacia la Ruta PY02 bajo amenaza.
En el trayecto, los delincuentes actuaron con extrema violencia: uno de los trabajadores fue tirado al piso del rodado y golpeado repetidamente, mientras el otro fue obligado a permanecer en el suelo. El camión fue llevado hasta el kilómetro 12 de la zona Monday, donde se realizó el transbordo de la carga a otro vehículo. Posteriormente, las víctimas y el camión vacío fueron abandonados en la fracción Pinoty, kilómetro 9-10 lado Monday. Las puertas del vehículo fueron halladas abiertas.
Agentes policiales acudieron al lugar tras una alerta al 911. Personal de Investigaciones Criminales y Criminalística realizó el levantamiento de evidencias. En intervenciones posteriores en una vivienda del km 10 Monday, se recuperaron parte de las cajas de electrónicos robadas, una camioneta Toyota Noah negra con chapa apócrifa (APEC 911, vinculada a otro vehículo robado) y dos celulares con pantallas dañadas, presuntamente de las víctimas. Un sospechoso logró huir.
La Policía investiga si se trató de un asalto planificado. Fuentes de ABC Color califican el caso como “confuso”, ya que no se registraron imágenes sospechosas en las cámaras de la Junta Municipal ni testimonios de vendedores del microcentro que corroboren la interceptación.
Este hecho se suma a la ola de robos a transportadoras en Ciudad del Este, donde los delincuentes aprovechan trayectos cortos y zonas concurridas para ejecutar golpes rápidos y violentos.



