El ministro Óscar Lovera reconoció que la desaceleración de ingresos desde 2025 generó problemas de liquidez, pero aseguró que la provisión en salud comienza a alinearse al PGN 2026 y que el Ejecutivo ya trabaja en mecanismos para regularizar pagos a proveedores.
El ministro de Economía, Óscar Lovera, admitió que las finanzas públicas atravesaron un periodo de tensión marcado por una menor dinámica en los ingresos tributarios y en las operaciones de Aduanas, situación que derivó en problemas de liquidez para el Estado. Sin embargo, sostuvo que el Gobierno ya inició un proceso de ordenamiento que empieza a mostrar resultados en áreas sensibles como la provisión de medicamentos.
“Hubo una situación que afectó a las finanzas públicas y ya lo veníamos observando desde agosto de 2025”, explicó en la 730 AM, al señalar que esta desaceleración impactó directamente en la capacidad de cumplir con ciertos compromisos. Aun así, remarcó que no se trata de una crisis estructural, sino de un desajuste que está siendo corregido mediante herramientas de gestión.
Uno de los focos principales es el sistema de salud. Lovera indicó que actualmente los pedidos de provisión ya se encuentran ajustados al Presupuesto General de la Nación 2026, lo que permite avanzar hacia un esquema más previsible. “El objetivo es tener un ordenamiento anual”, afirmó, al tiempo de aclarar que la deuda acumulada será tratada como un componente separado del funcionamiento corriente.
En paralelo, el Ejecutivo trabaja en mecanismos para regularizar los pagos pendientes, especialmente con proveedores. Entre las opciones en análisis se encuentra la cesión de derechos, un instrumento que, según el ministro, podría cerrarse en las próximas semanas. “Estamos discutiendo las herramientas y hay expectativas de concretar una solución en breve”, señaló.
El titular de Economía también destacó que se ha fortalecido la coordinación con el Ministerio de Salud, implementando un sistema de provisión centralizado que permite un seguimiento permanente de los insumos críticos. Este esquema busca evitar quiebres en el abastecimiento y corregir fallas que se arrastraban en la gestión.
Finalmente, Lovera subrayó que el desafío ahora pasa por sostener este proceso de normalización sin afectar el ritmo de la gestión pública. En ese sentido, insistió en que el ordenamiento en curso apunta no solo a resolver los problemas actuales, sino también a prevenir que situaciones similares vuelvan a repetirse.



