El ministro de Economía y Finanzas (MEF), Óscar Lovera, destacó el desempeño de la economía paraguaya en los últimos años y detalló un plan de pagos para regularizar una deuda acumulada de USD 1.270 millones con proveedores de los sectores de Salud y Obras Públicas, además de nuevas medidas para fortalecer las cuentas públicas de cara a 2028.
En una entrevista con Medios del Estado, el ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, sostuvo que Paraguay atraviesa uno de sus mejores momentos en todo el período democrático, con un crecimiento por arriba del 4% durante los últimos cuatro años, frente al 2% que se registra a nivel regional, y una expansión superior al 6%. «La economía está realmente generando resultados importantes, vinculados a la atracción de inversiones, los proyectos que se están llevando adelante y el dinamismo de todos los sectores de la economía», explicó. Agregó que, para encontrar un período reciente con un crecimiento similar, hay que remontarse al período 2006-2008.
Sobre la deuda acumulada con proveedores, Lovera explicó que, al cierre de 2025, USD 220 millones corresponden a Obras Públicas y USD 1.050 millones a Salud Pública, un total de USD 1.270 millones en compromisos pendientes. Precisó que el MEF trabaja junto con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social en mecanismos de pago que permitan regularizar estos montos sin afectar la continuidad de las obras ni la provisión de medicamentos e insumos. «Queremos que esto no vuelva a repetirse», afirmó, al señalar que la puesta en marcha de estas herramientas permitirá un mayor orden de las cuentas públicas hacia 2028.
El ministro explicó además que, como consecuencia de la gestión de esos atrasos, se prevé un déficit fiscal de 3,2% del PIB en 2026 y de 3,9% en 2027, niveles sujetos a la cancelación de las deudas acumuladas.
Lovera también se refirió a la generación de empleo, y señaló que el crecimiento económico se tradujo en la creación de más de 250.000 puestos de trabajo, lo que a su vez impulsó una reducción de la pobreza. Sostuvo que ese proceso debe ir acompañado del desafío de avanzar hacia la industrialización del país, con la llegada de nuevas inversiones que permitan alcanzar a más sectores de la población, y planteó que el crecimiento debe combinarse con una gestión responsable de las cuentas públicas que evite la repetición de desequilibrios fiscales.



