El Gobierno prevé avanzar progresivamente en la reducción de la edad de acceso al programa de pensión alimentaria, con el objetivo de que todos los adultos mayores de 65 años estén incorporados al beneficio al cierre del actual período de gobierno.
El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, explicó que actualmente existe una brecha importante en las franjas de 65, 66 y 67 años: unos 95.000 adultos mayores en esas edades todavía deben ingresar al programa. La cantidad de potenciales beneficiarios aumenta a medida que disminuye la edad, mientras que cada año unas 20.000 personas cumplen 65 años.
El ministro detalló que durante este año ya fueron incorporadas unas 38.000 personas con el presupuesto disponible. Sin embargo, señaló que, debido a las limitaciones presupuestarias, la edad de acceso no podrá reducirse hasta los 67 años durante lo que resta de 2026.
Rojas informó que en agosto fueron incorporadas 3.902 personas al programa. De ese total, 2.244 corresponden a adultos mayores que cumplieron 68 años hasta el 24 de agosto, mientras que también se incluyeron beneficiarios de 69 años y más, integrantes de comunidades indígenas, personas con discapacidad, extranjeros y personas reincorporadas. Los nuevos beneficiarios comenzarán a cobrar la pensión desde este miércoles 26 de agosto. Con estas incorporaciones, el programa alcanza a 376.780 adultos mayores habilitados para el cobro durante este ciclo.
El ministro señaló que la intención es que, con la disponibilidad presupuestaria que se consiga para 2027, se pueda avanzar primero hacia las franjas de 67 y 66 años. La meta plantea completar progresivamente la cobertura prevista por la Ley 7.322, que establece la pensión universal para las personas adultas mayores de 65 años que cumplen los requisitos establecidos.



