El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, relativizó la tensión interna de Honor Colorado al calificarla de «algo natural» en «un movimiento grande» y pidió a los colorados concentrar el esfuerzo en las municipales del 4 de octubre. También descartó la existencia de un «peñismo» y aseguró que «jamás» vio en el presidente Santiago Peña la intención de crear una corriente propia dentro del oficialismo.
El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, quitó dramatismo a las tensiones que se vienen manifestando dentro del movimiento Honor Colorado y las atribuyó al propio tamaño del espacio. Afirmó que lo que ocurre «es algo natural», en tanto se trata de «un movimiento grande», y lo interpretó incluso como una señal positiva, un recordatorio «de que tenemos libertad».
En su condición de jefe de campaña de Asunción, el titular de Diputados aprovechó para dirigirse a sus correligionarios y llamarlos a reordenar prioridades a pocas semanas de los comicios. «Hago un llamado a concentrar nuestra atención y nuestro esfuerzo en este 4 de octubre», expresó, en alusión a las elecciones municipales en las que la Asociación Nacional Republicana buscará retener el mayor número de intendencias.
Consultado sobre la eventual existencia de un «peñismo» como corriente interna del oficialismo, Latorre lo negó de plano. Sostuvo que «jamás» advirtió en el presidente de la República, Santiago Peña, la intención de conformar una línea propia dentro del Partido Colorado.
Las declaraciones se dan en medio de un momento de fricción en Honor Colorado, con cruces públicos entre dirigentes del movimiento a propósito de la conducción y del posicionamiento de cara al calendario electoral. Latorre optó por bajar el tono de esa discusión y encuadrarla dentro de la normalidad de una fuerza política numerosa.



