El líder laborista confirmó que dejará la conducción del Gobierno del Reino Unido, aunque permanecerá en el cargo hasta que el Partido Laborista elija a su sucesor. La salida se produce menos de dos años después de haber puesto fin a 14 años de gobiernos conservadores.
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció este lunes su dimisión como líder del Gobierno británico y del Partido Laborista, poniendo fin de manera anticipada a una gestión que comenzó en julio de 2024 con una victoria electoral que desplazó del poder al Partido Conservador después de catorce años.
En un mensaje pronunciado frente a su residencia oficial en Downing Street, Starmer señaló que continuará ejerciendo como primer ministro hasta que concluya el proceso interno para la elección de un nuevo líder laborista, previsto para desarrollarse en las próximas semanas.
“Cada decisión que he tomado ha sido para anteponer al país que amo. Por eso dimitiré como líder del Partido Laborista”, expresó durante su intervención pública.
La salida del mandatario se produce en medio de una creciente presión interna dentro del laborismo, donde sectores del partido venían cuestionando el rumbo del Gobierno tras una caída sostenida en la popularidad del primer ministro y resultados adversos en recientes elecciones locales.
Entre los factores que debilitaron su posición se mencionan dificultades para impulsar el crecimiento económico, cuestionamientos a decisiones políticas internas y el avance electoral de nuevas fuerzas opositoras en distintas regiones del país.
La decisión de Starmer se conoció pocas horas antes de que el alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, quedara habilitado políticamente para disputar el liderazgo dentro del Partido Laborista, en un contexto donde su nombre comenzó a ganar fuerza como posible sucesor.
El proceso interno para elegir al nuevo líder comenzará formalmente en julio y, hasta entonces, Starmer permanecerá al frente del Ejecutivo británico.



